Ainoha Boix, periodista de Ara Criatures, ha hecho un reportaje muy interesante sobre Educar sense cridar. Veámoslo en el siguiente enlace:

Reportaje en Ara Criatures sobre Educar sense cridar

Cómo dice Ainoha Boix, «de las noches en blanco o de los cólicos sí te hablan antes de ser padre. De qué hacer para que tus hijos sean responsables, críticos y solidarios, no. Tampoco de cómo conseguir que colaboren con las tareas del hogar o de cómo evitar los gritos. Sí, los gritos. Porqué nadie quiere levantar la voz a su hijo, pero la verdad es que acaba haciéndolo. Y no una vez ni dos, sinó muchas. Incluso la más tranquila de las personas, en algún momentos, ha perdido los nervios y ha gritado a su hijo. Para qué se vista, para qué apague la tele, para qué recoja sus juguetes, para qué vaya a dormir. Pero, señoras y señores, según advierten los expertos, con los gritos no se educa. O mejor dicho: se educa, pero mal.»

Y pues, ¿cómo podemos hacerlo bien? Leedlo en las páginas del libro del mismo nombre publicado por Angle Editorial!

Este es un fragmento del reportaje:

«Dar órdenes

¿Pero qué pasa si la elección no es posible, si es inevitable dar una órden? Entonces hay varios métodos para qué los niños las obedezcan y para qué las probabilidades de perder la paciencia y que acabes gritando se reduzcan. Uno de los que plantea Castellví es que las órdenes se formulen en positivo, que se sustituyan los «No grites» o «No hagas ruido» por un «Habla más bajito» o un «Silencio» y que, así, los niños no tengan opción a duda sobre lo que tienen que hacer. Otra posibilidad es darlas de forma que los niños puedan asimilarlas y no pierdan información en el camino. También es recomendable, según explica, ponerse a la altura del niño y mirarlo cuándo se le habla. De esta forma no sólo nos aseguramos de que nos escucha, sinó también que entiende que lo que le estamos diciendo es importante y, por tanto, debe obedecernos. Y, sobre todo, nunca mostrarse inseguro y perder la calma»