Educar es acompañar durante un tramo de camino la vida de nuestros hijos. Pensad en lo que significa acompañar a alguien, hacer camino a su lado. ¿Qué hacéis, cuando camináis o vais en bicicleta al lado de alguien? En primer lugar, ir a su mismo paso. No vais mucho más adelante ni atrás que el otro. En segundo lugar, disfrutáis juntos del trayecto: observáis el entorno, habláis de lo que os pasa…

camiEn tercer lugar, cuando hacéis camino al lado de alguien, lo esperáis si lo necesita. Imaginaos, por ejemplo, que se le mete una piedra en el zapato. Se trata, entonces, de dejar que se apoye en vuestro hombro, se saque la bota, retire la piedra, se vuelva a calzar, se levante y pueda continuar caminando. En ese momento, ambos estaréis listos para retomar el camino. Y, finalmente, ¿qué sucede si, haciendo camino al lado de alguien, llega un momento en el que habéis ido tan lejos que el paisaje es completamente nuevo porqué habéis llegado más lejos de lo que ninguno de los dos había llegado jamás? Entonces, buscaréis la forma de orientaros. Preguntad a la gente del lugar, consultad un mapa, mirad la brújula… puede que incluso observéis el cielo nocturno y os dejéis guiar por las estrellas.

Educar es acompañar, hacer camino al lado de nuestros hijos.

Y, cuando son adolescentes, buscar juntos el camino de nuevo.