Hace días que hacemos la cuenta atrás: falta poco para empezar la escuela. Termina un tiempo flexible en horarios y hábitos y empieza otro en que, con más ganas unos y con menos otros, volveremos a recuperar rutinas que nos ayudaran a hacer posible nuestro proyecto de vida durante el curso. Un proyecto que incluye que todos los miembros de la familia podamos crecer personalmente y contribuir en el bienestar de nuestra casa. Tendremos que trabajar y estudiar, compaginando los horarios de los infantes, jóvenes y adultos, será necesario un tiempo para el juego y un tiempo para la cura, un tiempo para la organización y un tiempo para el ocio compartido, un tiempo para descansar y un tiempo para nosotros mismos… ¿Cómo lo haremos para tener un curso tranquilo y placentero? ¿Hay alguna forma de evitar ir con prisas a todas partes? ¿Cómo podemos hacerlo para no agotarnos ni tener la sensación que la cotidianidad nos sobrepasa?

¿Qué hábitos pueden ayudar?

Podéis escuchar como lo hablamos a El Suplement con Ricard Ustrell.