Aquí tenéis un puñado de cerezas de nuestra cesta para ir picando y abriendo boca… Disfrutadlas y habladlo con los Reyes y Papá Noel. ¡Seguro que ellos estarán de acuerdo!

 

17.12.20 BLOG IMATGE CAMPANYA NADAL CONTES espSobre las rabietas que hacen nuestros hijos:

Daniel, a veces, parece un cocodrilo. Sobretodo cuando va a las tiendas con su madre y quiere alguna cosa que ella no le compra. Entonces, se tira al suelo y reclama lo que quiere tan rabioso, tanto, que todos los que pasan se lo miran como si fuera un animal furioso. Su madre un buen día se cansa: esto no puede continuar así.

 

Sobre las travesuras, los castigos y el perdón:

Greta, un día, comete una fechoría: sin permiso, coge un puñado de cerezas del puesto del mercado de la señora Lola. Al principio, la madre no se da cuenta pero después, cuando lo descubre… le dice a su hija que, aquello, debe solucionarlo. ¡El problema es que Greta ya se ha comido todas las cerezas y no las puede devolver! ¿Cómo lo resolverá?

 

Sobre el esfuerzo y la paciencia:

Había una vez un niño llamado Adrián. Le encantaban los melocotones, pero no los sabía pelar. Siempre se lo tenía que hacer una persona mayor. Hasta que un día, el padre de Adrián decide que ya no se los pelará más. Adrián tendrá que aprender. Pero no tiene la paciencia necesaria para hacer una cosa así, ¡y se enfada mucho! La aventura de Adrián con los melocotones es divertida, y si la leéis sabréis por qué el cuento se llama «El mejor melocotón del mundo».

 

Sobre la autoestima y la confianza en sí mismo:

Lia tiene unos ojos muy especiales. Muy grandes y verdes, de un verde como el de las lagartijas. Pero no todos pueden verlos, porque lleva un flequillo larguísimo, que le llega hasta más abajo de las cejas. Lia piensa que Pablo salta más alto que ella, que Olga dibuja mejor, que Marcos mete más goles, que Nuria canta mejor, que Alberto patina mejor… y se siente poquita cosa al lado de todos aquellos amigos tan hábiles que tiene. Y cuando lo habla con su madre… pasan cosas.

 

Sobre la adicción a las pantallas:

A Mario le encantan los móviles, los ipads y los ordenadores. Juega tanto como puede: por la mañana, con el móvil de su padre; por la tarde, con el ordenador de su madre; por la noche, con la tableta que le trajeron los Reyes… Cuando sus padres se dejan el sueldo de medio mes en la óptica piensan que su hijo quizás se ha pasado, con tanta pantalla, y se proponen conseguir que se distraiga con otras cosas. ¿Queréis saber qué pasa?

 

Sobre la responsabilidad:

La madre de Olga tiene que decirle las cosas 50 veces para que su hija le haga caso.
– ¡Oooooooolga, ordena de una vez!
– ¡Olgaaaa, venga, cepíllate los dientes!
– ¡Olga, date prisa que llegamos tarde!
Resulta muy pesado, y un buen día su madre decide que no pueden continuar así. ¡Cómo lo hará? ¿Qué pasará entonces en casa de Olga?

 

Sobre la autonomía y la austeridad, sobre los detalles valiosos y contra el consumismo:

Aquella tarde, Lucía celebraba su aniversario con una fiesta. Pablo estaba invitado, y eso era muy importante para él porque… Lucía era su amiga más fantástica y maravillosa. Era la niña preferida de Pablo, le gustaba tanto como el pan con miel, y por eso se pasó media mañana pensando qué regalo podría llevarle.

Pero Pablo tiene una serie de problemas con su regalo, le pasa una aventura de camino a casa de Lucía… y debe tomar una decisión. ¿Queréis saber qué le pasa y qué hará?

 

Leed todos estos cuentos en mi nuevo libro Una cesta de cerezas. Siete cuentos para crecer. (Lo encontraréis en todas las librerías, ¡y lo pueden traer los Reyes!