180214 conflictes entre germans 2Los conflictos entre nuestros hijos, entre los hermanos que conviven en casa, pueden ser sumamente desgastadores para padres y madres. Si los vemos con atención, nos daremos cuenta de que en el momento de abordarlos –cuando hay que poner paz, calmar los ánimos, ayudar a los niños a entenderse pacíficamente…- los padres contamos con pocas herramientas. Como mucho, solemos disponer del sentido común y de un sentido de la justicia que muchas veces no sabemos cómo aplicar puesto que el origen de la controversia de los hijos es poco claro y no sabemos a cuál de ellos atribuir la responsabilidad del conflicto.

-¡Mamáaaaa! ¡Me ha quitado el lápiz!

-¡No se lo he quitado, es sólo que se lo pido y no me lo presta!

-¡Mentiraaa, no me lo ha pedido ni una sola vez!

Es una realidad cotidiana: uno pide ayuda, el otro, comprensión, y nosotros los padres… nosotros pedimos no tener que soportar la situación. 😉

¿Hay que intervenir en un conflicto de este tipo? ¿Cómo hacerlo?

180214 conflictes entre germans 1A veces hay que intervenir y otras veces no. Dependerá de factores varios como por ejemplo la frecuencia de conflictos como este, el objetivo que suponemos que tiene el conflicto en sí y también nuestro estado anímico (si no nos sentimos tranquilos, es mejor no intervenir). El objetivo cuando participamos en la gestión de los problemes entre nuestros hijos es doble: por un lado, poder disfrutar en paz de nuestra família; y por otro, dar a conocer a los niños las herramientas que les podran servir en el futuro para gestionar sus conflictos con otras personas. No obstante, ¿disponemos nosotros de estas herramientas que nos gustaría poderles transmitir? La mayor parte de padres y madres ha de responder que no, que gestionamos nuestros conflictos interpersonales como buenamente podemos, con buena intención y poco más. Aunque aprender a resolver conflictos interpersonales es una de las cosas más útiles que puede haber (puesto que es de lo que más contribuirá a hacernos felices en la vida), durante la infancia y la juventud nadie nos instruye en ello. Por tanto, cuando al convertirnos en padres  y madres queremos dotar a nuestros hijos de un conocimiento tan relevante como el de mantener relaciones constructivas y resolver problemas con los demás de forma tranquila y colaborativa, nos damos cuenta de que necesitamos incorporar, primero para nosotros mismos, estas estrategies. Hagámoslo. Aprender cuatro o cinco técnicas de gestión del conflicto nos será muy útil para poder enseñar a los hijos aquello que más va a contribuir a hacer que vivan mejor: poder resolver serenamente los problemas con los demás.

Dedicaremos el próximo post a alguna de estas técnicas tan recomendables. En cuanto a la gestión de conflictos entre hermanos por parte de los padres, trato el tema extensamente en la conferencia “Conflictos y colaboración entre hermanos.”