Aquí tenéis mi participación, junto a Miriam Tirado, en Gestionando Hijos. Conclusión: si logramos gritar menos nos sentiremos mejor y podremos disfrutar más de nuestra familia y de nuestros hijos. Para eso los tuvimos, para crecer a su lado y ser felices juntos.

Si queréis conocer los detalles y cómo conseguirlo, haced clic en la imagen (en castellano).