10 ideas“¡Ojalá tuviésemos tiempo! Haríamos esto, y aquello…” decimos los padres cuando pensamos en educar y disfrutar de la familia a la vez. El puente de diciembre nos ofrece cuatro días de descanso del trabajo, cuatro de esos días que esperamos con ganas para disfrutar de la vida que escogemos. Escojamos bien, y aprovechemos para ser felices juntos, padres e hijos, mientras educamos con calidad.

 

10 ideas que os pueden ayudar:

1.- Planifiquemos algún aprendizaje compartido. La Xarxa de Museus de la Ciència i la Tècnica de Catalunya, con espacios repartidos por todo el territorio, es un ejemplo de gran opción: grandes y pequeños aprendemos sobre cuestiones importantes de forma adecuada a todas las edades.

2.- Si tenemos previsto irnos unos días, impliquemos a los hijos en la preparación de la salida. Es interesante que sepan adónde vamos, por qué hemos elegido este lugar, que decidan qué van a llevarse y que despertemos su interés preparando, por ejemplo, una batería de preguntas sobre el lugar que podemos responder una vez allí. ¡Quien encuentre todas las respuestas podrá elegir una actividad!

3.- Dejemos las pantallas en casa. Aunque los trayectos puedan ser aburridos, podemos hacer juegos de palabras en el vehículo o, simplemente, dejar que el aburrimiento despierte la creatividad. La experiencia del viaje será mucho más plena si la atención se centra en la realidad cambiante que en los juegos electrónicos que ya conocen.

4.- Procuremos no enfadarnos. Los días de fiesta nos podemos relajar y sonreír ante las contrariedades. Aquello que nuestros hijos nos ven hacer es lo que aprenden a hacer. Vale la pena tenerlo en cuenta cuando algo no sale tal como teníamos previsto.

5.- Cuidemos la relación entre adultos. Nuestra relación es también un modelo para los hijos, y si es tranquila, amable y amorosa, contribuye a darles tranquilidad.

6.- Pongamos el acento en aquello que nos gusta. Siempre hay cosas mejores que otras, y si tendemos a destacar aquello que es positivo y que funciona bien, tanto en la actitud de los hijos como en lo que vemos por el mundo, eso va a crecer.

7.- Si nos sobra tiempo, aprovechemos para preparar la casa para las fiestas navideñas. Es buen momento para ordenar y organizar el lugar. Cada uno puede ocuparse de su espacio –pero en el mismo momento, y con un tiempo limitado- o bien todos a la vez de una misma habitación, como un reto-juego: ¿quién ordena mejor o qué espacio queda mejor ordenado? Ordenar es también un aprendizaje que los pequeños han de hacer, y la mejor manera es hacerlo juntos.

8.-Tengamos actividades de interior previstas para las largas tardes. Invierno invita a cierto recogimiento. Jugar juntos en casa es una gran idea: aprovechad los juegos de mesa. Centran la atención, implican el uso de procedimientos y normas, son estupendos para aprender a ganar y perder y son una buena experiencia compartida.

9.- Cocinemos juntos. Preparar un plato o un postre es del gusto de muchos niños y contribuye a abrir el abanico de alimentos y a la cultura de la buena alimentación. Aprovechemos la ocasión para conversar sobre los alimentos saludables y no saludables.

10.- Destinemos tiempo a hablar de lo vivido. Si disfrutamos de una experiencia especial como un pequeño viaje o excursión, o una visita, recordémoslo a través de fotos y otros elementos. Hay que guardar en la memoria lo que hemos aprendido y la experiencia que hemos vivido para que nos enriquezca.