A los adultos nadie nos enseñó a hacer un buen uso de los móviles, los videojuegos, la conexión a internet en general ni las redes sociales en particular. ¿Cómo podemos enseñar aquello que no hemos aprendido? Des de la profesión educativa podemos aconsejar a las familias, y es por eso que os ofrezco un extracto resumido de algunas ideas que comparto en la conferencia sobre “Pantallas”.

1.- Utilizad sistemas de control parental para regular qué aplicaciones usan, cuanto tiempo y hasta qué hora.

2.- Por las noches, guardad los móviles bajo vuestra custodia, evitad que los tengan con ellos en sus habitaciones.

3.- De vez en cuando, acompañadles cuando ven lo que les gusta. Intentad conocer a los youtubers que les influyen. Solo así podréis matizar su mensaje si no es acorde con el vuestro.

4.- Haced que hayan de pedir permiso antes de conectarse. Eso les ayudará a pensarlo dos veces si saben que no es el momento.

5.- Decidid en qué franjas horarias y cuánto rato pueden utilizar determinados aparatos (TV, tableta, ordenador). No os dejéis presionar al alza. Si quieren ganar tiempo, que trabajen para conseguirlo (mediante tareas).

6.- Imponed normas familiares sobre el uso de pantallas en momentos y lugares clave. La recomendación es que no se utilicen durante las comidas ni en el coche. Preservaréis así la posibilidad de conversar. Tampoco en la habitación particular a partir de cierta hora de la noche.

7.- No dejéis que se conecten por ocio antes de terminar los deberes o antes de leer.

8.- Tened claro que es bueno que se aburran. Es la base de la creatividad. Que las pantallas no sean la solución al aburrimiento.

9.- Educad en el uso: explicadles el funcionamiento de las redes sociales: están diseñadas para ser adictivas y lo consiguen. Por eso debemos autolimitarnos en el uso. Explicadles también que al otor lado de la red hay quien sabe todo lo que hacen y lo que les gusta y que por eso harán que vean anuncios difíciles de resistir y les podran manipular fácilmente si no tienen cuidado.

10.- Dejad claro cuáles son los contenidos que os parecen apropiados a la hora de publicar y cuáles no, poniendo ejemplos concretos y explicando por qué en función de vuestros valores.

11.- Hablad a los hijos de los riesgos pero también de lo que puede ser un mal comportamiento hacia los demás por su parte.

12.- Intentad dar buen ejemplo dando prioridad al momento presente y a las conversaciones en directo y relegando los aparatos electrónicos a un segundo plano cuando estéis en contacto con la gente de casa. Es la mejor manera de exigirles que hagan lo mismo.

Si hace falta, buscad consejo para saber cómo poner límites en vuestro caso particular y sobretodo como sostenerlos con consistencia y sin conflicto. Vale la pena para la educación y el bienestar de todos.